miércoles, 29 de junio de 2011

2 "me acuerdo" de baile



Me acuerdo del baile de la Yenka y de su simplón estribillo: “Izquierda, izquierda, derecha, derecha, delante, detrás, un, dos, tres”.
Me torcí el tobillo una vez intentando los pasos.





Me acuerdo de que en los guateques de la adolescencia siempre había un ratito a oscuras en que se bailaba “agarrao”.
Víctima predilecta de la ortodoncia y el acné, yo pasaba la mayoría de ellos junto al tocadiscos, “pinchando” canciones, mientras mis amigos, esos traidores, bailaban con las chicas que más me gustaban.

martes, 28 de junio de 2011

Zapatos


En los edificios abandonados a los desastres y la incuria del olvido.
En las fábricas y talleres derrumbados, comidos por el óxido y el polvo.
En los descampados y solares dejados al acaso del tiempo y la intemperie.
Junto a las bocas sucias de los imbornales, sollozantes sobre el asfalto.
En todos esos lugares desolados y mortecinos suele haber casi siempre, insólitamente, algún zapato viejo y desparejado, tirado de cualquier manera, medio sepultado por el barro o los escombros.

Y ese zapato viudo -y si es infantil, para qué os cuento- me produce, no sé por qué, una congoja infinita.


* * * * *

Cuando tus zapatos apuntan hacia el cielo, o estás dormido, o estás borracho, o estás muerto.


domingo, 26 de junio de 2011

Del viejo arte de la prostitución


Para José Luis Melero y Ángel Artal Burriel,
artífices en gran medida de esta entrada.


Hace unos días, de la mano generosa de José Luis Melero, escritor y bibliófilo zaragozano, llegaron hasta mi buzón algunos libros de su biblioteca particular que no tienen desperdicio.

Entre ellos, una curiosa y apetecible edición facsímil en formato A-6 (sólo se editaron de ella 100 ejemplares) con el título de

Guía Nocturna
Zaragoza de Noche, 1934
Con algunos curiosos añadidos comerciales entre los que destacan las churrerías, es, para entendernos, una especie de “guía del ocio”, pero en plan erótico y sicalíptico: un cumplido catálogo de anuncios impresos (45 establecimientos), casi jocoso, de las mejores casas de citas, meublés, cabarets, bares de ambiente… en la Zaragoza del período republicano.



Dos ejemplos:

Tome nota y no se olvide que tiene que hacer una visita a la

Pepita La Guapa
pues es de lo más simpática que Vd. ha visto y dispone de un gran número de mujeres tan guapas, que no hay quien se resista.
El palacio de las emociones.

Peromarta, 8
Teléfono 29-90 Precio: 5 ptas.


Para pasar un rato agradable y olvidar penas,
nada mejor que hacer una visita a casa

LA ROSITA
La más discreta y mejor instalada.
Habitaciones a todo confort.

San Pablo, 112 2º dch.
Teléfono 42-52 Precio: 10 pts.

En el espléndido estudio introductorio, firmado por Ángel Artal Burriel, se hace un extenso recorrido del tema en sus vertientes históricas, jurídicas, urbanísticas, sociales…

De él extraigo esta extensa nómina de términos para denominar a las señoritas dedicadas a tan antiguo negocio.

“En España se han podido registrar muchos nombres para denominar a estas trabajadoras del amor. Sin la pretensión de ser exhaustivos, ahí van algunos de estos títulos:
Lobas, zorras, prostitutas, trabajadoras del placer, apartadas, chicas de mala nota, horizontales, perdidas, tapadas, rameras, concubinas, barraganas, mercenarias, cantoneras, busconas, izas, rabizas, colipoterras, meretrices, hurgamanderas, entretenidas, mundarias, putas de natura, putas usadas, putas de puerta herrada, de celosía, d´empanada, putas carcaveras, putas de cabo de ronda, ursinas, güelfas, gibelinas, injuinas, rapainas, putas de simiente, putas de botón grimiñón, nocturnas, diurnas, de cintura, de marca mayor, orilladas, bigarradas, combativas, arrepentidas, putas viejas, putas calladas, meridianas, putas con virgo y sin él, putas de sábado y de domingo, putas feriales, putas de candela, putas cucas, putas culipardas, chumarcafitas, manflas, tusonas, busconas, troteras y danzaderas, damas del barranco, venusianas, churrianas, vulpejas y un largo etcétera al que se han añadido las denominadas putas fosforescentes”.



Las imágenes de desnudos han sido extraídas de aquí.

sábado, 25 de junio de 2011

"Cometas en el cielo"



En Cometas en el cielo, una hermosa película ambientada sucesivamente en el Kabul de la guerra contra los rusos y el régimen de los talibanes, se produce una conversación entre padre e hijo en la que el primero sostiene, ante las reconvenciones de su hijo casi adolescente en contra de la bebida y el pecado que conlleva, que “Sólo existe un pecado, y es el robo. Los demás pecados son variaciones sobre el mismo”.
Y le pone algunos ejemplos: “Si matas a un hombre, estás robando una vida; cuando mientes, le robas a alguien su derecho a la verdad. No existe acto más vil que el de robar”.
Y el padre remata la conversación diciendo: “Tanto hablar del pecado me ha dado sed”, mientras se sirve otra copa.


viernes, 24 de junio de 2011

Un poema de Joan Margarit


Sonata

La escucho y cae la lluvia,
y pienso en aquel perro solitario
que iba detrás del ataúd de Mozart.
Lo sigo en los compases de este piano
y en los caminos que dibuja el agua
al irse deslizando en los cristales.
Voy, misteriosamente feliz, siguiendo a un perro
hecho a la vez de música y de lluvia.

jueves, 23 de junio de 2011

Ruptura


Esas miradas lo dicen todo: hablan de rutina, de cansancio, de aburrimiento…

Están juntos pero no se tocan. Para el espectador es evidente que ya no se aman; ni siquiera se desean. Apenas, sin mirarse -¿hacia dónde dirigen sus miradas, qué mundo está viviendo en ese instante cualquiera de ellos en el que el otro no tiene cabida?- se reprochan en silencio lo que ya no son ni será posible nunca más, todos los desencuentros pasados, acaso alguna vieja o reciente infidelidad de alguno de los dos.

Ya saben que cuando se levanten de la hierba sus caminos serán divergentes, líneas hasta ahora paralelas que se irán alejando sin remedio para no volver a encontrarse jamás.

Hay tal tristeza en los gestos, tan amarga desolación en los rostros, que ningún recuerdo de primitivos besos, de antiguas caricias, será ya solución de nada.




miércoles, 22 de junio de 2011

Blues del amanuense



Yo sólo digo lo que sé
y a veces hasta lo que no sé digo.

Pongo las palabras unas tras otras
y como una recua de mulas tercas,
confunden aquello que quiero decir,
todas las cosas que al final no digo.

Yo sólo digo lo que no sé
y a veces hasta lo que sé digo.

martes, 21 de junio de 2011

Tórtola y verderón


Encalmada la tarde, han abandonado su precario refugio entre los setos y han llegado, casi al unísono, a beber en los charcos que se forman en un rincón del patio después de la tormenta.

Maciza una, delicado el otro, con nerviosos movimientos bajan y suben sus cabezas atentos a su alrededor y alertas ante cualquier posible peligro, cada vez una gotita de agua asomando por el pico.

Si me fijo bien -los observo inmóvil, estatua de mí mismo, tras el ventanal del salón- puedo ver en sus ojillos fríos el miedo atávico, su terror infinito frente a una naturaleza que no comprenden y ante la que tiemblan desvalidos e indefensos. Igual que nos pasa a nosotros.

Se han saciado los dos, también al mismo tiempo.

Cuando suben las cabezas y me ven -han detectado ambos mi involuntario movimiento-, su otro miedo, el que nos tienen de antiguo, asoma a sus ojillos de repente.
Alzan el vuelo en direcciones contrarias.

Una tórtola.

Un verderón.


lunes, 20 de junio de 2011

La casa de Trotsky


La casa de Trotsky es el título de uno de los últimos libros aparecidos en La Isla de Siltolá, esa editorial de Sevilla que no deja de asombrarnos por la cantidad y calidad de sus publicaciones, gracias sean dadas a Javier Sánchez Menéndez, su editor y piloto, amén de magnífico poeta él mismo (no dejar de leer Una aproximación al desconcierto, Sim/Libros, 2011, su última entrega después de quince años de silencio poético).

Cristián Gómez Olivares, nacido en Santiago de Chile en 1971 y residente en los Estados Unidos, es un poeta poco conocido en España -con éste, y hasta donde se me alcanza, son tres los libros suyos publicados aquí: Pie quebrado (Amarú, 2004), y Homenaje a Chester Kallman (Luces de Gálibo, 2010) serían los anteriores títulos del autor.
Pero a tenor de lo leído en este último, me atrevo a decir que es un poeta original y sensible que no conviene perderse.

Como botón de muestra os dejo aquí uno de sus poemas:

LISBOA
(que trata del primer derrotero
donde recabáramos, i otras
muchas historias dignas de relatar)


Soy el único extranjero que nació en esta ciudad.
Tu oscuridad desemboca en mis días
con el lenguaje inexorable de tu ausencia:
todos hablan otro idioma
pero yo entiendo los gestos de la bruma
cada vez que viene a acompañarme
cuando llego y cuando parto deste andén:
he llegado y he partido pero he llegado
y he partido nuevamente: alguien te observa
desde esta ventana
y camina alrededor de ti mismo:
eres tu propia sombra,
la que va a tu lado sin
seguirte. Entras a un café
de la calle del Rossío:

una taza servida hace mucho tiempo
te espera fría pero humeando.

Codas:
1.- El libro, como no podía ser menos con ese título, y en un rasgo que a mí me parece de un humor muy particular, está dedicado a Ramón Mercader, que como es sabido se sirvió de un piolet para despedir a Trotsky de este mundo en su casa de México.

2.- Quien quiera conocer al autor, tiene la oportunidad de hacerlo esta tarde en Cáceres, a la 19:00 horas, en el Palacio de la Isla, donde Cristián hará una lectura comentada de su obra.
Yo no podré asistir, pero espero que alguien me lo cuente.



domingo, 19 de junio de 2011

Es que éramos mu brutos (2)


Gafotas, cuatro ojos, capitán de los piojos.

Te cambio un codo por una teta, que lo tengo“repe”.

A que te meto.

Eres más lento que el caballo del malo.

Eres tonto, y en tu casa no hay botijo.

Pa chulo yo, y pa puta mi novia.

Cobarde, gallina, capitán de las sardinas.


Imagen: Lewis Hine

sábado, 18 de junio de 2011

Hablando en sueños


Era una mujer estupenda. Pero, como todas las mujeres, difícil de entender. La verdad es que los hombres no estamos hechos para eso. Para entenderlas, digo.
Amable, simpática, cariñosa, sacrificada… Con deciros que fue ella quien se me declaró. Vamos, una joya, una de esas mujeres de las que se puede decir, literalmente y sin faltar a la verdad, que nunca han roto un plato.
¿Por qué le daría entonces por romperme la sopera en la cabeza mientras estábamos en la mesa?
Todavía, mientras me cosen los puntos en el cuero cabelludo (han tenido que rapar gran parte de mi hermosa mata de pelo) y me aplican pomada para las quemaduras, me pregunto por qué lo hizo.
A menos, claro, que se haya enterado de…
Pero no, eso es imposible.
Si yo no se lo he contado a nadie.

viernes, 17 de junio de 2011

Dichos de Luder 3 (J.R.Ribeyro)


11 Nunca he sido insultado, ni perseguido, ni agredido, ni encarcelado, ni desterrado -dice Luder-.
Debo, en consecuencia, ser un miserable.

12 Hay autores que fracasan majestuosamente, dice Luder-. Son como un trasatlántico que se va a pique en plena tempestad, con todas sus luces encendidas, entre el ulular de las sirenas.
Otros, en cambio, son como el tipo que se ahoga en un estanque fangoso, sin que nadie lo vea, agarrado al mango de una escoba podrida.

13 Cuando a Balzac le entra la manía de la descripción -observa un amigo- puede pasarse cuarenta páginas detallando cada sofá, cada cuadro, cada cortina, cada lámpara de un salón.
-Ya lo sé -dice Luder-. Por eso no entro al salón. Me voy por el corredor.

14 Es curioso -dice Luder-. En el fondo de los ojos de las personas extremadamente bellas hay siempre un remanente de imbecilidad.

15 Así como hay una palabra que ha dado origen a todas las palabras -dice Luder-, debe haber una sentencia que contenga todas las enseñanzas y toda la sabiduría del mundo.
Cuando la descubramos, el tiempo cesará de existir, pues habremos entrado a la era inmóvil de la perfección.

jueves, 16 de junio de 2011

Prótesis


Para mostrarme sus múltiples desgracias y tuviera al mismo tiempo pruebas fehacientes de que no se quejaba de vicio, se sacó el ojo de vidrio, se quitó la dentadura completa, se desanudó el zapatón de cojo, se ajustó la rótula de la izquierda, se desmontó, en fin, con una habilidad insospechada, el brazo ortopédico…

Con semejante trajín, parecía -aunque bien es verdad que no lo dijo de palabra, que tampoco podía- pedirme que lo librara de todo aquello de una vez.

A la vista de tan penoso espectáculo, no tuve más remedio que acceder a su mudo y tácito deseo.

¿Usted qué hubiera hecho?

miércoles, 15 de junio de 2011

Experimento


He dejado el ordenador encendido con una foto mía como salvapantallas y un documento de texto abierto para espiar la reacción de “Nana” ante mi imagen inmóvil.
Cuando me ve, empieza a hacer las cucamonas de costumbre: olisquear de medio lado, erguir alternativamente las orejas, mover el rabo en redondo a una velocidad como si fuera a despegar igual que un helicóptero, ladrar con ese tono cariñoso que emplea a veces…

Al cabo de un rato, cada vez más nerviosa ante mi falta de respuesta, con los ladridos in crescendo, ha puesto las patas delanteras de golpe en el teclado y ha salido esto: lcfguq,4¡’vh.ñhjjjbmfv.kh-.

Me gustaría creer que en el lenguaje perruno quiere decir algo amable.

martes, 14 de junio de 2011

Lapsus linguae


“Voy a seguir con la cópula”, le dijo el arquitecto al obispo, confundiendo los pensamientos, descubriendo sus íntimos deseos en el lugar más inapropiado.

lunes, 13 de junio de 2011

13 de junio / Pessoa


Acabo de caer en la cuenta de que hoy es 13 de junio, festividad de San Antonio de Padua, patrón de Lisboa.

Pero sobre todo -y mucho más importante-, acabo de caer en la cuenta de que es el 123 aniversario de uno de los poetas más destacados y decisivos del pasado siglo XX -también llamado António en su segundo nombre-, patrón laico de tanto y tanto poeta cercado por la saudade y el desasosiego.

Y qué mejor manera de celebrarlo que con sus palabras.



Fragmento 30

Me he creado eco y abismo, pensando. Me he multiplicado profundizándome. El más pequeño episodio -una alteración que sale de la luz, la caída enrollada de una hoja seca, el pétalo que se despega amarillecido, la voz del otro lado del muro o los pasos de quien la dice junto a los de quien la debe escuchar, el portón entreabierto de la quinta vieja, el patio que se abre con un arco de las casas aglomeradas a la luz de la luna-, todas estas cosas, que no me pertenecen, me prenden la meditación sensible con lazos de resonancia y de añoranza.
En cada una de esas sensaciones soy otro, me renuevo dolorosamente en cada impresión indefinida.
Vivo de impresiones que no me pertenecen, perdulario de renuncias, otro en el modo como soy yo.


Fernando Pessoa (Livro do desassossego)



Me acuerdo de que Pessoa -tan serio él, tan grave- caminaba a veces a la pata coja por la Baixa lisboeta.

Buitre negro



Del mismo modo que una rama caída sobre la nieve no es nada si no la define la nieve circundante, así el buitre negro se revela a la mirada en la presencia necesaria del sol. Su invisibilidad se convierte entonces en negrura, en una sombra recortada contra el destello cegador del disco solar.
Aunque nadie ha conseguido contemplar en detalle sus rasgos –aquellos que lo han intentado se han quemado los ojos-, son muchos los que afirman que es de una fealdad brutal, aterradora. Otros, más cautos, lo llaman por el nombre familiar y un tanto ominoso de Eclipse, pues su silueta semeja en efecto la de una luna deformada y grotesca que oscureciera el día. Las mujeres y los niños saben entonces que la desgracia se avecina y que no todos los hombres que salieron de buena mañana en busca de caza han de tomar de nuevo el camino de regreso. Y luego rezan, pues saben que el fuego del sol tiene ya nuevo y buen alimento.

Jordi Doce

domingo, 12 de junio de 2011

Un globo, dos globos, tres globos




Como ese globo de feria que se escapa de la mano del niño y se aleja hacia el cielo -casi fuera ya de su mirada, pero al alcance todavía de su llanto- hasta desaparecer para siempre, así hoy mi intento de poema.
Y como el niño que -me gustaría pensar- al cabo sigo siendo, me he quedado.
Llorando.

Yo no me equivoco así como así, a tontas y a locas; yo -sabedlo de una vez-, yerro con mucha convicción y conocimiento.

Los animales nos miran como si todos nosotros estuviéramos locos.
Y si somos sinceros, habremos de convenir en que aciertan en gran medida en su apreciación, en que no les falla el instinto en demasía.

sábado, 11 de junio de 2011

Corredor


De verdad que me esfuerzo y lo intento a veces, pero es que hay cada uno por ahí…
Como ese tipo con el que me cruzo a menudo, en toda época y estación, sudando como un gorrino cuando ventea al matarife, corriendo como un poseso para mantenerse en forma (pero, ¿qué forma de mantenerse en forma es ésa que consiste en martirizarse de continuo?) mientras habla y habla y habla sin parar por el pinganillo del teléfono móvil.
A las siete de la mañana, que tiene delito la cosa.
¿Mens sana in córpore sano? Tururú.
No lo entiendo, de verdad que no lo entiendo; hasta tal punto me resulta incomprensible tan absurda actitud, que hay veces en que me asaltan unas ganas irrefrenables de ponerle la zancadilla, o darle con el paraguas en la cabeza, para ver si realmente es humano y no esa especie de robot con el cerebro de estropajo que parece ser.

viernes, 10 de junio de 2011

He nombrado



He nombrado lo que en la sombra no se ve:
el canto estéril de los metales entre las manos del herrero,
la paciencia de quien escucha las entrañas de la noche
y es feliz con su vigilia,
el sosiego que se ha perdido desde tus labios hasta mi huida,
el lamento de los tranvías mientras se pierden de vista
por las rampas del olvido,
el olor del pan sobre la mesa del hambre y la penuria,
la caricia que se esconde entre los pliegues de tus manos,
el temor del solitario y sus ensueños

he nombrado todo lo que he podido,
lo que en la sombra no se ve

ahora es el turno del silencio

Imagen: Josef Sudek

jueves, 9 de junio de 2011

Pintada(s)



Pintada. Dentro de la familia de las gallináceas, tan peculiares ellas, ave exótica, originaria del África misteriosa, delicia de gourmets.

En otro orden de cosas, y en un porcentaje vergonzosamente alto de los casos, moderna representación gráfica del incivismo y la incultura, perpetrada de ordinario con nocturnidad y ensañamiento por algún pintamonas con delirios de grandeza que se cree un artista.


miércoles, 8 de junio de 2011

El algodón no engaña (13)

Exin Castillos, el juguete que hace Historia.




Quiero Danone, tengo Danone,
toma Danone… ¡qué rico que está!


martes, 7 de junio de 2011

Chimeneas de cuartel



El Coronel Sabirón
Pimentel de Bustamante
fue Ingeniero Comandante
de la plaza de Gijón;
y faltando alojamiento
proyectó el tal Coronel
de nueva planta un cuartel
para todo un regimiento.
El proyecto concluido
según el reglamentario,
por el conducto ordinario
a Madrid fue dirigido
a la Real aprobación;
y esperando honra y provecho
quedóse tan satisfecho
el Coronel Sabirón.

Ya llegado al Ministerio
el proyecto de cuartel,
lo informa otro Coronel
de diferente criterio:
el Coronel Palareas,
el cual es de otra opinión
distinta de Sabirón
en cuestión de chimeneas;
y tiene como verdad
que las redondas no valen,
pues las ondas de humo salen
con poca velocidad.
Y le convence a cualquiera,
científicamente, así:
«equis igual a raíz de pi
por raíz de escorzonera».
E informa que es procedente
que, de orden superior,
pase el proyecto a su autor
con la coleta siguiente:
«Sírvase Usía variar
las chimeneas de forma,
debiendo tener por norma
el volverlas a trazar:
que en las que son muy usadas,
como en cuarteles y fondas,
son muy malas las redondas
y excelentes las cuadradas
para que salga al momento,
sin dificultad, el humo.
De Real Orden se lo emplumo
para su conocimiento».

Mas cambia la situación
y, de orden de Su Excelencia,
Palareas va a Valencia
y a Madrid va Sabirón.
Ya en Valencia, Palareas
también proyecta un cuartel
y (está claro) pone en él
cuadradas las chimeneas;
lo manda a la aprobación,
y se viene el caso a dar
que lo tiene que informar
el Coronel Sabirón:
el cual, por las derivadas
y por trigonometría,
demuestra la teoría
de que, si se hacen cuadradas,
no tiene el humo buen paso
y se obstruye pronto el tubo:
porque «bé elevado al cubo
es igual a cé elevado al vaso».
E informa que es procedente
que, de orden superior,
vuelva el proyecto a su autor
con la coleta siguiente:
«Sírvase variar Usía
la forma de chimenea,
y basarse en las ideas
admitidas hoy en día:
según las cuales, las ondas
del humo son evacuadas
muy mal, cuando son cuadradas
y muy bien, si son redondas.
De Real Orden se lo planto
para el consiguiente efecto».

Viendo tales discusiones
entre uno y otro señor,
el Capitán profesor
que explicaba Construcciones,
gramático pardo viejo
y mentor de adolescentes,
a los futuros Tenientes
dio este prudente consejo:
«Al proyectar chimeneas,
primero se indagará
si en el Ministerio está
Sabirón, o Palareas;
y se pondrán dibujadas,
para que no tengan pero,
redondas, si está el primero;
si está el segundo, cuadradas.
En cuestiones de criterio
huelga toda discusión:
siempre tiene la razón
el que está en el Ministerio».

Pablo Parellada
(Tarragona, 1855 - Zaragoza, 1944)


lunes, 6 de junio de 2011

Malva


Malva


en el decoro y la crueldad de los hombres maduros,
en la ligereza del vuelo de la alondra,
en la gema que será tallada después de un millón de años,
en el aroma insultante del espliego,
en las túnicas macabras de los penitentes,
en la desaparición de los recuerdos,
en los arrabales sin futuro de la angustia,
para la sal de las heridas y el dolor.

domingo, 5 de junio de 2011

Trenes (2)


El paisaje ante los ojos es como una piel tendida bajo la luz. La velocidad de la máquina locomotora hace desfilar ante las pupilas campos sembrados, alguna casa aislada y ruinosa temblando tras los cristales, rebaños de animales que pacen su rutina. Ya no recuerdo cuánto tiempo hace que comencé este viaje, ni por qué. Siendo esto grave, creo que todavía es mucho peor ignorar hacia dónde me dirijo. De lo único que estoy seguro es que cuando por fin me apee del último tren abordado, allí, bajo el descolorido letrero de la estación que lleve el nombre de cualquier ciudad, estarás tú.
Pero, ¿quién eres?


Cuando un tren se pone en marcha, la estación de la que parte ya no es la misma.

La muerte es un tren que espera la señal de partida y donde todos estamos con un pie en el estribo.
A ver, ¿quién es el jefe de estación?
¿Y dónde está el libro de reclamaciones?

sábado, 4 de junio de 2011

S de silencio


S. Sinuosa onomatopeya del silencio.
La representación gráfica más socorrida de dicho sonido es situar el dedo índice en perpendicular a la abertura de los labios -con soporte opcional en el saliente de la nariz- mientras de éstos surge un suave soplido o susurro en sordina suplicando, sí, silencio.

En zoología, señuelo sibilino de la serpiente.

viernes, 3 de junio de 2011

Dúos


En la oficina de Correos, mientras espero mi turno. Los dos mostradores de atención al público abiertos en ese momento (a pesar de que hay cinco o seis disponibles, nunca suele haber más de dos funcionando al tiempo), están ocupados por sendas parejas de mujeres: una de gitanas viejas y parlanchinas, vestidas de luto, en uno de ellos; un par de monjas, viejas igualmente, pero silenciosas y con sus hábitos también negros, en el otro.
Las primeras, acaso desde hace poco, quién sabe.
Las segundas, se supone, por alguien que murió hace ya unos dos mil años.
Es curioso: contemplando las dos parejas me da por pensar que podrían intercambiar sus ropajes y la escena seguiría siendo la misma.

Sentada a mi lado, una señora o señorita -no sé, claro, no le pregunté, yo soy un caballero- de mediana edad con gafas (me fascinan, ignoro el motivo concreto, las mujeres con gafas), melena castaña, y un bonito sombrero de fieltro color lavanda a juego con la falda que asoma por debajo del abrigo, no me quita ojo mientras emborrono este apunte en mi libreta intentando discretamente leer lo que escribo.
Va justo delante de mí en el turno de espera.

Al ponernos de pie y sumarnos a la cola, me olvido por completo de las monjas, las gitanas y las notas, y ahora soy yo quien se recrea contemplando a la que hasta hace un momento era mi vecina de asiento: el preciso y coqueto corte de pelo, su silencio absorto, la impalpable y sutilísima fragancia de su más que atractiva espalda (otra fascinación mía, las espaldas femeninas).

Cuando salgo de efectuar mi envío -trámite que acelero en lo más posible-, las gafas, la melena, el sombrero, la falda, y, ay, la espalda y su propietaria han desaparecido. No así las gitanas y las monjas, que departen amigablemente en la puerta como si fueran comadres de toda la vida, y a las que tengo que esquivar porque entre las cuatro están casi taponando la salida.


No me atrevo a preguntarles si por casualidad se han fijado en la dirección que ha tomado la mujer que acaba de salir. Y menos todavía a describirles con un mínimo decoro y sin hacer patente mi fetichismo, la espalda fascinante y ya perdida en el tráfago ciudadano.

Que solo faltaba que me tomaran por un sátiro las unas o un malaje las otras.

jueves, 2 de junio de 2011

El idioma castellano (Parodia)



Señores: un servidor,
Pedro Pérez Paticola,
cual la Academia Española
"Limpia, Fija y da Esplendor".
Y no por ganas de hablar,
pues les voy a demostrar
que es preciso meter mano
al idioma castellano,
donde hay mucho que arreglar.

¿Me quieren decir por qué,
en tamaño y en esencia,
hay esa gran diferencia
entre un buque y un buqué?
¿Por el acento? Pues yo,
por esa insignificancia,
no concibo la distancia
de presidio y presidió,
ni de tomas a Tomás,
ni de topo al que topó,
de paleto a paletó,
ni de colas a Colás.

Más dejemos el acento,
que convierte, como ves,
las ingles en un inglés,
y pasemos a otro cuento.
¿A ustedes no les asombra
que diciendo rico y rica,
majo y maja, chico y chica,
no digamos hombre y hombra?
Y la frase tan oída
del marido y la mujer,
¿por qué no tiene que ser
el marido y la marida?
Por eso no encuentro mal
si alguno me dice cuala,
como decimos Pascuala,
femenino de Pascual.

El sexo a hablar nos obliga
a cada cual como digo:
si es hombre, me voy contigo;
si es mujer, me voy contiga.
¿Puede darse en general,
al pasar de masculino
a su nombre femenino
nada más irracional?
La hembra del cazo es caza,
la del velo es una vela,
la del suelo es una suela
y la del plazo, una plaza;
la del correo, correa;
la del mus, musa; del can, cana;
del mes, mesa; del pan, pana
y del jaleo, jalea.

¿Por qué llamamos tortero
al que elabora una torta
y al sastre, que trajes corta,
no lo llamamos trajero?
¿Por qué las Josefas son
por Pepitas conocidas,
como si fuesen salidas
de las tripas de un melón?
¿Por qué el de Cuenca no es un cuenco,
bodoque el que va de boda,
y a los que los árboles podan
no se les llama podencos?
Cometa está mal escrito
y por eso no me peta;
¿hay en el cielo cometa
que cometa algún delito?
¿Y no habrá quien no conciba
que llamarle firmamento
al cielo, es un esperpento?
¿Quién va a firmar allá arriba?
¿Es posible que persona
alguna acepte el criterio
de que llamen monasterio
donde no hay ninguna mona?
¿Y no es tremenda gansada
en el teatro, que sea
el denominar «platea»
donde no platea nada?
Si el que bebe es bebedor
y el sitio es bebedero,
a lo que hoy es comedor
hay que llamarle comedero.
Comedor será quien coma,
como bebedor quien bebe;
de esta manera se debe
modificar el idioma.

¿A vuestro oído no admira,
lo mismo que yo lo admiro,
que quien descerraja un tiro,
dispara, pero no tira?
Este verbo y otros mil
en nuestro idioma son barro;
tira, el que tira de un carro,
no el que dispara un fusil.
De largo, sacan largueza
en lugar de larguedad,
y de corto, cortedad,
en vez de sacar corteza.
De igual manera me quejo
de ver que un libro es un tomo;
será tomo, si lo tomo,
y si lo no lo tomo, un dejo.
Si se le llama mirón
al que está mirando mucho,
cuando mucho ladre un chucho
se lo llamará ladrón.
Porque la sílaba "on"
indica aumento, y extraño
que a un ramo de gran tamaño
no se lo llame Ramón.
Y por la misma razón,
si los que estáis escuchando
un gran rato estáis pasando,
estáis pasando un ratón.

Y sobra para quedar
convencido el más profano,
que el idioma castellano
tiene mucho que arreglar.
Conque basta ya de historias,
y si al terminar me dais
dos palmadas no temáis
porque os llame palmatorias.

Melitón González,
seudónimo de Pablo Parellada.
(Tarragona, 1855 - Zaragoza, 1944).


miércoles, 1 de junio de 2011

Wilson el chiflado 1 (Mark Twain)


1. No hay carácter alguno, por noble y respetable que sea, que no pueda ser hecho trizas mediante el ridículo, por mediocre y simplón que éste sea.
Fijaos por ejemplo en el asno: posee un carácter casi perfecto, es el más selecto de los espíritus entre todos los animales humildes y, sin embargo, observad el ser ridículo en que se le ha convertido.
Cuando nos llaman asnos, en lugar de sentirnos piropeados nos quedamos atónitos.


2. Di la verdad o miente..., pero cógele el truco.


3. Adán era absolutamente humano; eso lo explica todo. No deseó la manzana por ella misma, la deseó porque era una fruta prohibida. El error fue no prohibir la serpiente, porque en ese caso se hubiera comido la serpiente.


4. Cualquiera que haya vivido lo suficiente para saber lo que es la vida, es consciente de la profunda deuda de gratitud que tenemos con Adán, el primer gran benefactor de nuestra especie.
Él trajo la muerte al mundo.


5. Adán y Eva gozaron de muchas ventajas, pero la más importante es que se escaparon de sufrir la dentición.