miércoles, 18 de abril de 2012

Dichos de Luder 8 (J.R.Ribeyro)


36 Dile que no estoy- susurra Luder a su criada que le muestra una tarjeta de visita-. Es un semiólogo que anda en busca de una estructura.

37 Si me quejo a menudo de mis males no es para que me compadezcan- dice Luder-, sino por el infinito amor que les tengo a mis semejantes. Me he dado cuenta que la gente duerme más tranquila arrullada por la música de una desgracia ajena.

38 Estoy arruinado- le dice un amigo que acaba de perder su modesto trabajo de profesor de colegio.
Exageras- lo consuela Luder-. Los pobres siempre han estado arruinados. Sólo los ricos tienen el privilegio de arruinarse. Aunque también es verdad que un rico arruinado será siempre menos pobre que un pobre rico.

39 Luder espera pacientemente que su amiga termine los reproches crueles y cáusticos que le hace por un asunto nimio.
-Las mujeres serían más bellas- suspira- si se dieran cuenta hasta qué punto la maldad las afea.

40 Déjenme tranquilo- dice Luder a sus amigos, que lo sorprenden tendido de espaldas en la azotea mirando el cielo estrellado-. Este es uno de los pocos recursos que me quedan para entrar en tratos con el infinito.

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