miércoles, 31 de diciembre de 2014

(A)brazos


Para todos aquell*s amig*s que han hecho posible que este año no haya sido en vano.
A los que han intentado que así no fuera, que les den.

Los brazos adquieren su mejor significado cuando les pones una "a" por delante.


domingo, 28 de diciembre de 2014

Mis pecados


Quisiera redimirme de mis pecados, pero entre la gula y la lujuria me da mucha pereza.
 

sábado, 27 de diciembre de 2014

"Milonga de oro"


Hoy me "chupo" doce horas de curro. Hasta el gorro voy a acabar. Eso sí; en cuanto me hagan el relevo, salgo pitando para casa, ducha, cambio de ropa y a bailar unos tangos en la Residencia de Mayores "El Prado", de Mérida, con los abuelos y los amigos tangueros de Mérida y Badajoz.

Para ir abriendo boca, aquí os dejo este vídeo. Un tema de Luis Rubinstein en la versión de Ricardo Tanturi y Alberto Castillo: "Ya sale el tren".

jueves, 25 de diciembre de 2014

Espíritu navideño


El espíritu navideño asomó la nariz por la piel de toro y se dio de bruces contra la realidad.
 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Narcisista


Era tan narcisista que se plagiaba a sí mismo.
 

martes, 23 de diciembre de 2014

Percha y ausencia


La percha vacía soporta sobre sus hombros el esqueleto de una ausencia en el aire.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Lucha de clases




Los ricos tienen apoplejías; los pobres, jamacucos. ¡Hasta en los males de salud hay lucha de clases!

domingo, 21 de diciembre de 2014

Regateo


Regateo. En gran parte de los países del orbe conocido, pintoresca actividad comercial de práctica habitual en bazares, zocos, mercadillos..., lugares estos dados al trapicheo de productos sin importar demasiado la legalidad o no de su procedencia.
Consiste la tal actividad en la porfía de dos individuos, normalmente a modo de puja festiva -aunque puede tornar en agria reyerta a la mínima-, con vistas a fijar el precio más ajustado de algún artículo en venta o servicio prestado o por contratar.
El intríngulis de la cuestión estriba en que uno de ellos, siempre el mismo, hace creer al otro que ha salido triunfante de dicha porfía y que se lleva una ganga para casa.
Si la pugna se torna ardua y cansina, cuando no ácida y enconada, tampoco resulta infrecuente que una caterva de mirones desocupados rodee a los contendientes, e incluso los jaleen con pullas irónicas, para que no decaiga el gratuito espectáculo.