jueves, 30 de abril de 2015

Fascismo, lectura y escritura


Hace unos días, mi muy querido Tosansan, sabedor de mi aficción por ellas, me envió esta imagen que no sé muy bien cómo calificar. 
Después de pensarlo un poco, y aunque en rigor no lo sea exactamente, me he decidido por denominarla como "oxímoron gráfico".
Al autor o autora de la misma no se le puede negar su buena intención, pero un poco de instrucción ortográfica a la hora de llevarla a cabo no le hubiese venido nada mal. Porque si bien es cierto que el fascismo generalmente se cura leyendo -aunque todo depende de lo que se lea y de como se asimile esa lectura-, tampoco lo es menos que también puede lograrse el efecto deseado, y seguramente con más eficacia, escribiendo como se debe.

martes, 28 de abril de 2015

Aquel instante


Aquel instante engrandecido por un beso.

lunes, 27 de abril de 2015

La piedra


Si pretendes ser un filósofo, empieza por llevar una piedra en el bolsillo.

domingo, 26 de abril de 2015

Eclipse


Días que oscurecen de golpe y sin remedio. Y no por gracia de un eclipse precisamente.

sábado, 25 de abril de 2015

Colibrí


Para Irene Gruss y sus "piriquitos"


Colibrí: elogio de lo breve

He aquí
la brevedad de la forma,
la armonía de las plumas

y ese amor imposible
entre el pájaro y la flor.

(De Casi humanos (bestiario)

viernes, 24 de abril de 2015

De cactus

 
Tan delicados y punzantes como flor de cactus. 
Así algunos.

jueves, 23 de abril de 2015

"El libro"

 
"Lo compré hace más de quince años. Pospuse su lectura para un momento que no llegó jamás. Moriré sin haberlo leído. Y en sus páginas estaban el secreto y la clave".

José Emilio Pacheco (1939 / 2014)

Antorchas

 
El fulgor de las antorchas parece venir atravesando siglos desde la Edad Media y sus oscuridades.

miércoles, 22 de abril de 2015

Catarata

 
Te sumerges bajo una catarata de palabras para no escuchar lo que te dice el silencio.

martes, 21 de abril de 2015

Uno de los nuestos


Hay días especialmente nefastos en los que me flaquea la certeza de ser uno de los nuestros.
 

lunes, 20 de abril de 2015

"Como un remo que se hunde"


Camino sin pies y sin sueños
Solo con la respiración y la cadencia
Del mudo paso de las brisas.
Camino como un remo que se hunde.

Los remolinos sorben las nubes y los peces
Para que la altura y la profundidad se conjuguen.
Avanzo sin yugo y estoy lejos

De caminar sobre las aguas del cielo.

Daniel Faria (1971-1999)


domingo, 19 de abril de 2015

A Vuecencia



Querido Sr. Académico:

Ignorando por completo el tratamiento debido a su flamante e insigne rango, si Vuecencia, Señoría, Ilustrísimo, Usía o Excelencia -aunque todos juntos cabrían en su honorable persona y todavía quedaría sitio para un par de ellos más sin menoscabo alguno para los antedichos- y rogándole de antemano que disculpe mi arrojo, y aun osadía, frutos tempranos ambos del arrebato y el entusiasmo al llegar hasta estos casi ignotos lares el eco de tan excelsa noticia, me tomo la libertad de dirigirme a usted con el simple y llano de propósito de manifestarle mi más sincera alegría (estoy que no quepo en mí de gozo, como unas castañuelas, henchido de gozo, feliz como una lombriz...) por su reciente y más que merecido nombramiento como Miembro Correspondiente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis. 
De que Don José Luis Melero Rivas, perpetuo paladín de la letra impresa, escritor, más que notable, excelso, bibliófilo y lector de pro, es más que dignísimo merecedor de tal nombramiento y honor, no me cabe ninguna duda. Quien lo conoce, lo sabe.
 
¡Ya era hora, coño, hostias, joder, me cago en tó lo que se remenea!
(Don José Luis: espero benevolencia por su parte ante lo intempestivo y soez de los términos de la locución, pero en este preciso momento mi lenguaje, impelido a ello por un impulso tan espontáneo como incontrolable en su arrebato, ha tendido a lo chabacano a despecho de mi voluntad y al debido respeto que su augusta figura reclama).

De modo que ruego, y aún suplico, porque usted, con su más que acreditada caballerosidad, sepa disculpar el impropio exabrupto de este gañán que empuña la pluma con singular desmayo e impericia a la par que con tan desaseada terminología pero, se lo aseguro, con el más franco, noble y leal de los propósitos.

Tengo, señor, la plena certeza y convencimiento de que de ahora en adelante, las sesiones de tan docta y magna institución dedicada a la salvaguarda y enaltecimiento de la Belleza y la Armonía en sus múltiples manifestaciones artísticas, y que uno, en su simpleza e ignorancia, imagina sesudas y serias de común, por no decir prolijas y aun plúmbeas para los no iniciados en los secretos de sus deliberaciones, serán, como mínimo, mucho más divertidas y jacarandosas, sin obviar, por supuesto -que lo "Cortés no quita lo Moctezuma", como pontifica jocosamente cada vez que tiene ocasión un amigo mío algo tarambana y vivalavirgen-, el rigor y la sabiduría debidos a tan preclaros fines.

Item más: albergo la firme intención de solicitarle audiencia en su Muy Noble, Muy Leal, Muy Heroica, Muy Benéfica, Siempre Heroica e Inmortal ciudad en cuanto me sea posible, para poner en práctica esa cordial manifestación de cariño que, en presencia de quien esto suscribe, expresó de manera tan efusiva como visceral el egregio periodista Raúl Lahoz un día que se cruzó con usted en pleno Paseo de la Independencia de la ciudad que usía adorna con su sabia y elegante presencia: el estentóreo grito de "¡Ven a mis lomos, Pepe!", que el insigne “plumilla” lanzó al éter mañico dirigido a usted con toda la potencia de sus pulmones, todavía resuena, bizarro y pertinaz, en mis oídos.

Queda de usted su seguro servidor.

Y póngame a los pies de su señora.

Su más rendido admirador

Elías Moro

En la imagen, realizada por Jesús Marchamalo -otro que tal- un par de años antes de la feliz noticia que aquí se comenta, el susodicho académico parece tener ya un feliz pálpito de lo porvenir.

Escasez


Apenas quedan Abeles para las legiones de Caínes que los rondan.
 

viernes, 17 de abril de 2015

Pensar


Pensar, esa cosa sobre la que tan poco, y tampoco, pensamos.

jueves, 16 de abril de 2015

Simetría


Si en todo buscas la simetría, es posible que acabes con las esposas puestas.
 

miércoles, 15 de abril de 2015

Unos tíos con suerte


Al final, y visto lo que hay que ver, va a resultar que los tuertos son unos tíos con suerte.
 

domingo, 12 de abril de 2015

Soledad

 
Soledad es mirarte los pies tumbado en la cama de un hotel de una ciudad donde nadie te conoce.

viernes, 10 de abril de 2015

Padrino



El primer muerto que vi en mi vida fue un niño. Era primo hermano mío y además, mi primer ahijado. Se llamaba Agustín. No recuerdo la edad que yo tendría entonces pero no creo que pasara de los diez o doce años.
Padrino a los doce… ¿A qué mente perversa se le ocurre hacer padrino a un niño con esa edad? Yo no quería encontrarme con la muerte de aquella manera (en realidad, hubiera preferido no encontrarme nunca con otra muerte que no fuera la mía a su debido tiempo), pero me hicieron pasar a ver su mínimo cadáver (era aún un bebé, apenas vivió unos meses) casi a la fuerza. Más perversión todavía.
-¿Cómo no te vas a despedir de tu ahijado? -me recriminaban todos, mientras casi me empujaban para que traspasara el umbral de la habitación donde lo estaban velando.
Me dijeron, “pasa un momento y despídete”. Así, de esa manera tan seca, en un espeso silencio quebrado por los sollozos, tuve conciencia de la muerte a una temprana edad.
El muerto se llamaba Agustín. Era mi ahijado y mi primo.
Pero, ¿cómo eran su cara, su llanto, su sonrisa?

No hay color


Para el gran Javier Aguirre

Oído en la tele:

"Donde esté un buen estofao de rabo de toro, que se quite la horchata".

¡Que aproveche!


jueves, 9 de abril de 2015

La tarea



Tarea pendiente del poeta

Describir, rememorar 
con la mayor exactitud
posible,  con todo
lujo de detalles, 
aquello que aún no existe,
lo que se intuye en lo invisible.

miércoles, 8 de abril de 2015

"Mediodía en Kensington Park"


Esta tarde, a las 20:00 horas, se presenta en la FNAC de Zaragoza, C/ Coso, 25, el último libro del poeta, ensayista y editor  Javier Sánchez Menéndez: Mediodía en Kensington Park, editado por  La Isla de Siltolá en su colección "Tierra", ésa de las hermosas cubiertas ajedrezadas y cromáticas.
Oficiará de maestro de ceremonias Nacho Escuín.

"Mediodía...", un espléndido conjunto de prosas poéticas que tienen la rara virtud de no dejar nunca indiferente al lector, de comprometerlo en su pensamiento, de atraparlo por los hombros y sacudirle la murria..., es el cuarto volumen de un proyecto en marcha acerca de la poesía y la vida que su autor ha titulado Fábula y cuyos tres anteriores títulos son La vida alrededor (2010), Teoría de las inclinaciones (2012) y Libre de la tormenta (2013).

Un levísimo botón de muestra:

20. EL PÁJARO DE HIELO

He visto como un pájaro buscaba una rendija en la ventana. Abatiendo las alas permanecía quieto sobre sus intenciones.

El pájaro de hielo ha sacudido el alma dentro de aquella jaula. La que estaba en tu casa, la que tú sostenías.

*******

Y los dos últimos versos del libro: 

Siempre es mediodía en Kensington Park. Suele ocurrir de noche. La duna va avanzando por el centro del parque.



martes, 7 de abril de 2015

Estupor


Estupor. Para que os hagáis una idea, si no exacta, sí aproximada de esta sensación de pasmo asociada en lo físico a poner al mismo tiempo los ojos como platos y la boca abierta a todo lo que da de sí, pensad en un estado de choque similar al que estaríais si hubierais recibido de repente y a traición un buen derechazo en la sien o en el hígado. O una propuesta de matrimonio, tanto da.
Fig: Primo hermano del asombro.

sábado, 4 de abril de 2015

Violín



El violín es el brazo que nos falta.

viernes, 3 de abril de 2015

¡Felices Fiestas!

 
Un borracho entra en un bar tambaleándose y a grito pelado dice:
-Felices Fiestas a todos, Feliz Navidad, Feliz Año Nuevo!
Y uno le contesta: ¡Chacho, que estamos en Semana Santa!
El borracho se calla de repente, confuso, piensa un momento, y suelta con preocupación: ¡Hostiaaaa, la bronca que me va a echar mi mujer!

jueves, 2 de abril de 2015

Canto IX (Tonino Guerra)


Canto noveno

Estaría lloviendo unos cien días y el agua acabó calando
más allá de las raíces de la hierba,
entró en la biblioteca y empapó las palabras santas
guardadas en el convento.

Cuando se aclaró el tiempo
Sajat-Novà, que era el fraile más joven,
cogió la escalea y subió los libros al tejado
y allí los puso al sol para que el aire cálido
secara el papel mojado.

Pasó un mes de buen tiempo
y el fraile estaba arrodillado en el patio
esperando a que los libros dieran señales de vida.
Y por fin una mañana las páginascomenzaron
a susurrar ligeras con la brisa.
Parecía que hubiera un enjambre de abejas encima del tejado
y el fraile se echó a llorar porque los libros hablaban.

(La miel, 1981)

miércoles, 1 de abril de 2015

"Algo que perder" ya está en casa

Ayer, como de costumbre y siempre que puedo -que no siempre puedo-, me regalé mi "siesta del obispo" (ya sabéis, aquella que decía Cela de Padrenuestro, pijama y orinal). 
Cuando bajé de la buhardilla con los ojos aún legañosos en busca ansiosa de mi café vespertino, me encontré en el mueble de la entrada una caja con remite de La Isla de Siltolá repleta de ejemplares de este libro de aforismos que su entusiasta editor, amén de poeta, Javier Sánchez Menéndez, me encargó hace unos meses.
Recibir en casa ese libro que uno ha estado trabajando durante un tiempo impreciso, poder tocarlo, leerlo, hojearlo y ojearlo, es una sensación que uno cambiaría por pocas cosas.
En la caja venían también sendos ejemplares de Motivos personales, de José Luis Morante, y Mapa de ningún sitio, de León Molina. Los tres títulos -en los que se da la curiosa coincidencia de que los apellidos de los autores comienzan por M- inauguran una nueva colección de la editorial dedicada exclusivamente al género aforístico y que ya anuncia su continuación con autores de la categoría de Isabel Bono, Manuel Neila o Gregorio Luri.
Y uno se alegra también muy mucho de semejante compañía en la aventura.

Es Algo que perder -que debe su título a uno de los aforismos que lo componen: "No te confundas: al final siempre hay algo que perder"- un libro que antes de su publicación ha pasado por algunas manos amigas; de ese tránsito amistoso volvió con algunas sugerencias y correcciones que a buen seguro lo han hecho mejor. A todos ellos no puedo más que darles las gracias de corazón por su tiempo y sus consejos, al igual que a los autores de las fotografías que van insertas en él: Manuela Guerrero Carmona y Ceferino López.

Una buena sinopsis de lo que el lector podrá encontrar en sus páginas es la nota de la contra que mi querido Miguel Ángel Lama tuvo a bien escribir para él:


"Los aforismos de Algo que perder son una consecuencia natural de una trayectoria literaria diversa; pero, en conjunto, tendente a lo conciso, en la que incluso los textos más largos pueden descomponerse en trozos. Brevedad y agudeza. Concisión e incisión, de superficie y de hondura. De pensamiento. Un reto para el lector: encuentre en estas páginas la sentencia de la que se extrae el título del libro. Cuando la halle, siga leyendo hasta el final. No se deje nada".

Un regalo anticipado de cumpleaños. 
Para que luega venga Eliot diciendo que "abril es el mes más cruel".